Cómo la cobertura de los ensayos sustenta la calidad analítica y fortalece la gestión técnica del laboratorio.
Los procesos organizados son esenciales para la ejecución de los ensayos, pero por sí solos no garantizan la calidad analítica. La calidad solo se comprueba cuando los resultados están sustentados por un monitoreo continuo y por una validación externa independiente, como los Ensayos de Aptitud, también conocidos como Control Externo de la Calidad.
Mientras que el Control Interno acompaña la estabilidad de la rutina a lo largo del tiempo, el Control Externo demuestra, de forma independiente, el desempeño del laboratorio frente a estándares reconocidos. Dependiendo del área, también se aplican mecanismos como el uso de Cepas de Referencia y Materiales de Referencia Certificados. Sin estos controles, no existe evidencia objetiva de la calidad analítica.
Qué define la cobertura analítica
Es la presencia de estos controles lo que define la cobertura analítica. Muestra en cuántos y en cuáles ensayos el control interno y el control externo están efectivamente implementados. Donde existen, hay evidencia de calidad. Donde no existen, hay una brecha técnica que compromete la seguridad de los resultados.
Cuando estos controles están presentes en todo el portafolio, la cobertura se consolida. Cuando se aplican solo a parte de los ensayos, el laboratorio opera con cobertura parcial, lo que significa distintos niveles de seguridad analítica dentro de un mismo sistema.
De forma práctica:
- el proceso organiza la ejecución del ensayo;
- el control interno monitorea la rutina;
- el control externo valida el desempeño;
- la cobertura muestra hasta dónde estos elementos están presentes en el portafolio.
Sin control interno y externo, hay ejecución, pero no calidad sustentada.
El impacto directo en la gestión técnica
La cobertura parcial crea asimetrías en el sistema de la calidad, dificulta la generación de evidencias en auditorías, debilita la estandarización y amplía la exposición a riesgos técnicos y regulatorios. Un proceso estructurado garantiza la ejecución, pero solo la cobertura asegura un monitoreo y una validación consistentes en todo el portafolio.
Desde el punto de vista del negocio, operar con diferentes niveles de seguridad analítica compromete la confianza en los resultados y aumenta la exposición a riesgos que impactan directamente en la reputación y la solidez de la gestión de la calidad.
Ampliar la cobertura es fortalecer la calidad
Expandir la cobertura significa garantizar que todos los ensayos sigan los mismos criterios de monitoreo y validación. Esto fortalece la confiabilidad analítica, reduce riesgos y demuestra la madurez del sistema de la calidad.
Cobertura completa como señal de madurez técnica
La cobertura completa respalda las auditorías, refuerza el cumplimiento regulatorio y consolida la confianza en los resultados. Más que un diferencial, se convierte en la base de la calidad analítica del laboratorio.
En este contexto, contar con socios experimentados en programas de control marca la diferencia. Controllab actúa desde hace casi 50 años junto a laboratorios de diversas áreas, ofreciendo programas de Ensayos de Aptitud y soluciones que apoyan la construcción de una cobertura analítica sólida, técnica y alineada con las exigencias regulatorias.
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